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ENE
2015

Pacto sucesorio, el mejor aliado de la empresa familiar

Planificar la sucesión de una empresa familiar es una de las mayores preocupaciones de nuestros empresarios. Ya decíamos en nuestro post “FAQ sobre Empresa familiar” https://www.estudi-juridic.com/faq-empresa-familiar/ que uno de los errores más frecuentes de este tipo de empresas era la falta de planificación del conflicto y de la sucesión, es decir cómo traspasar el negocio a la siguiente generación sin poner en peligro su continuidad ni crear fricciones o enemistades entre parientes. En este artículo les hablaremos de un instrumento muy útil pero todavía poco utilizado: EL PACTO SUCESORIO.

¿Qué es un Pacto Sucesorio? Es un vehículo ideal para organizar la transmisión del patrimonio familiar, pues nos permite ordenar la herencia futura mediante un contrato en el que las partes pueden nombrar heredero y también realizar atribuciones particulares de herencia. Debe formalizarse necesariamente en escritura pública.

¿Quién puede otorgarlo? Lamentablemente este instrumento no puede utilizarse en todo el territorio nacional, pues sólo se admite en Navarra, Vizcaya, Aragón, Baleares , Galicia y Cataluña.

Por tanto, solamente podrán otorgar Pactos Sucesorios válidos las personas que tengan vecindad civil en alguno de los citados territorios. Para adquirir la vecindad civil no basta con residir en un territorio, hay que permanecer allí durante 2 años y declarar expresamente la voluntad de acogerse a esta vecindad; o bien residir durante más de 10 años, sin necesidad de efectuar ninguna manifestación.

¿Para qué sirve un Pacto Sucesorio? ¿Qué puedo incluir en él? Son muchos los aspectos que podemos regular y que resultan fundamentales para el futuro desarrollo de la empresa familiar: podemos utilizarlo para designar heredero; también para asignar elementos concretos a de la herencia a ciertos beneficiarios (por ejemplo: las acciones de la empresa familiar o inmuebles).

Además, el Pacto puede utilizarse para imponer obligaciones o condiciones a quienes hemos designado como receptores de algunos bienes, por ejemplo: que el hijo que vaya a recibir el negocio familiar tenga que ocupar el cargo de administrador de la empresa; obligarlo a mantener y dar continuidad a la empresa familiar o bien exigir que ciertas ramas del negocio se mantengan indivisas, debiendo transmitirse en su integridad.

También es muy habitual incluir en el Pacto elementos que, como consecuencia del destino que diseñemos para la empresa familiar, tendrán efectos colaterales para ciertos familiares a ella vinculados. Por ejemplo: asegurar que los parientes que se jubilen, o las viudas/os de los familiares que trabajaron en la empresa, mantendrán un nivel de vida digno, obligando a los favorecidos en el Pacto a velar para que reciban los cuidados, atenciones y retribuciones que se estipulen.

Como ven, el Pacto Sucesorio va más allá de ser un mero elemento corporativo, que establece frías y rígidas reglas de transmisión del negocio familiar. Nos permite incorporar elementos de carácter social, asistencial incluso, con el objetivo de conseguir el bienestar del núcleo familiar, a la par que nos aseguramos que la empresa estará en manos de las personas que consideramos más adecuadas.

¿Los firmantes del Pacto deben ser familia? ¿y los beneficiarios? En efecto, las personas que firman el Pacto Sucesorio deben tener un vínculo de parentesco entre sí: cónyuges, parejas de hecho, parientes en línea directa ascendiente (padres, abuelos …) o descendiente (hijos, nietos …) o parientes en línea colateral hasta cuarto grado (primos, tíos y sobrinos). Incluso podemos implicar a la familia política en el Pacto Sucesorio, pues la ley permite otorgarlo con los parientes de nuestra pareja en línea directa (suegros) y colateral hasta el segundo grado (cuñados).

Sin embargo, el favorecido por lo pactado puede ser cualquiera, ya sean los mismos otorgantes o terceras personas, sean o no familiares.

¿De verdad tiene ventajas? ¿no bastaría con un testamento? Podríamos pensar que para este viaje no hacen falta tantas alforjas, porque para decidir a quién deja Ud. su negocio y, en definitiva, su herencia, le basta con hacer el testamento de toda la vida.

¡No se equivoque, hay una diferencia clave entre ambas figuras! El testamento es un acto unilateral, sólo depende de la voluntad de quien lo firma, que puede cambiar de opinión al minuto siguiente y otorgar un nuevo testamento que deje sin efecto el anterior. En cambio, el Pacto Sucesorio es un contrato, no depende de un solo firmante sino de todos ellos, de forma que sólo se podrá modificar y revocar por acuerdo de todos los que lo firmaron o bien por las causas legales para resolverlo.

Así pues, el Pacto Sucesorio nos da la seguridad y la confianza de que lo firmado se va a cumplir cuando se produzca el fallecimiento, mientras que el testamento siempre será una incógnita hasta que se abra el último que el causante otorgó.

Casos reales: Explicamos a continuación, por supuesto reservando el anonimato de nuestros clientes, algunos casos que hemos llevado en ESTUDI JURIDIC, donde podrán apreciar la utilidad del Pacto Sucesorio para la empresa familiar:

  • • Un empresario firma un Pacto Sucesorio con aquél de sus hijos que considera más válido para dirigir la empresa. Con ello conseguimos que el hijo designado se implique de lleno desde ese momento en la gestión del negocio, con la seguridad, la confianza y la motivación que supone saber que la decisión de su padre es irrevocable y que, en el futuro, él accederá a la propiedad de la empresa en la que está trabajando.
  • • Tres hermanos que comparten la propiedad de una empresa familiar, heredada de su padre y fundador, firman un Pacto Sucesorio para acordar quienes de sus respectivos hijos les sucederán en el negocio, para evitar así que se disperse en exceso la propiedad.
  • • Cónyuges propietarios de empresa familiar que otorgan un Pacto Sucesorio para acordar que, si eventualmente se rompiera el matrimonio, las acciones de la empresa familiar se transmitirían a sus hijos comunes y no a los que puedan tener en el futuro con otras personas.

Como ven, son muchos los escenarios en que el Pacto Sucesorio puede convertirse en un gran aliado de los empresarios que quieran organizar con éxito la sucesión del patrimonio familiar. No duden en contactar con nosotros para cualquier duda o aclaración, estaremos encantados de asesorarles.

Publicado por Cristina de Canals

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